Me he puesto manos a la obra y ya tengo los primeros y escasos pero interesantes resultados de este pequeño cambio de actitud que mencioné AQUI.
Comentar que no es fácil (lo cual me motiva) encontrar la distancia exacta pero lo más próxima posible de cada individuo en un tiempo record.
He conocido a dos chavales por separado el uno un grafitero que comentaba como le robó un aerógrafo a un pintor que fue a su casa… una situación ligeramente compleja por que evidentemente robar está mal y hay que decirlo, pero pudiera ser contraproducente el ser excesivamente paternalista, se notaba que el chaval se sentía sólo y deseaba charlar. Luego un pequeño marroquí que sin escuchar en exceso preguntaba cosas, este me enseño la manía que les tienen los marroquíes a los argelinos, aprendí bastante de sus formas y maneras.
Habitualmente y debido posiblemente a mi infancia tomé como opción restringirme a la hora de comunicarme abiertamente con un grupo de personas de trato habitual, (véase compañeros de clase o de trabajo), debido a mi cambio de actitud me he abierto ante un grupo de compañeros de clase, y ya recuerdo por que opté por restringirme jejejeje…
Resulta que existe en el pequeño grupo que formamos, un individuo (que no soy yo) que exterioriza de manera loable sus pensamientos, chistes y curiosidades mentales dotando con su actitud cierta cordialidad (“excesiva”) a sus palabras y gestos, evidentemente destaca de manera notable en el grupo, lo que hace que a través de pequeñas voces sea criticado a sus espaldas, como dice un proverbio chino, “el clavo que sobresale es el que más martillazos se lleva”. Sobresalir no tiene nada de malo siempre y cuando no tapes a otra persona con tu sombra, exteriorizar tus pensamientos a favor de que otros exterioricen los suyos es bueno, en caso contrario es malo, por otra parte criticar a espaldas de no suele ayudar nadie, y cuando uno crítica bien está examinarse por que algún sentimiento tenemos bloqueado.
Lo normal sería viendo el panorama reducir mis interacciones verbales, e irme a mi puta bola a hacer otras cosas con mi tiempo libre antes que compartirlo que sería sin duda el camino fácil, pero resulta que me he propuesto de manera bastante seria el tema de “La Sociabilidad Extrema” así que he de complicarme la existencia (divertirme, aprender…) y poner todos mis recursos en buscar la línea de equilibrio, la línea de equilibrio que me permita exteriorizar todo lo que tenga que exteriorizar sin tapar a nadie ni caer en críticas de nadie, no caer en la trampa social que inevitablemente crea un grupo cuando critican a un individuo de rechazo hacia este último (no tengo nada en contra de su marcada forma de ser), y no alimentar y a ser posible incluso reducir o eliminar las criticas que se puedan generar. ¿Cómo? Usando la magia que resulta de fusionar sinceridad, buenas palabras y altas dosis de empatía. ¿Difícil? Depende de que día tengas jejeje.
Aunque pudiera parecer controlador, en el fondo nada depende de variables externas, al contrario todo depende de variables internas de uno con uno mismo, no dejarse llevar por tu entorno y mantenerse firme en tus convicciones, sin restringirte, ayudando a tu entorno, sin huir de tu entorno (mi opción habitual), sin ceder por la masa social, y empatizar de manera ACTIVA con cada individuo de tu alrededor.
Quiero destacar lo de ACTIVA por que considero que muchos empatizamos con seres extraños pero lo hacemos de manera PASIVA, es decir nos lo callamos para estar más a tono con la media social, así pues determinados elementos se llevan muchos más martillazos de los que se deberían de llevar por culpa de no ser totalmente transparentes y vivir en la nube comportamental que tanto daño nos hace a TODOS.
Mostrando entradas con la etiqueta gente. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta gente. Mostrar todas las entradas
11 jul 2008
9 jul 2008
Mi taréa pendiente, la sociabilidad extrema.
Cuantas veces os ha pasado de estar rodeados de muchísima gente (como en la foto) y no terminar conociendo a nadia más que con los que ibas, el hombre dicen que es un animal social ¡quien lo diría!.
Que bonito sería que rompiéramos nuestras barreras y pudiéramos tratar a los desconocidos como conocidos, a los conocidos como amigos y a los amigos como muy amigos, a los muy amigos como personas de elevada confianza y a nuestra pareja como nuestra mitad.
Posiblemente muchos penséis que eso sin duda alguna sería un agobio yo creo que con un poco de empatía sería de todo menos agobiante, pero claro ¡¡no podemos exigirle a todo el mundo que tenga empatía!!, salvo que en vez de hablar de la empatía de los demás hablemos de la nuestra, que con esa para empezar es más que suficiente ;-).
Este tema realmente es costoso (mentalmente hablando), desarrollar niveles tan elevados de empatía requiere en mi opinión de la anulación casi total de nuestros miedos e inseguridades, para entre otras cosas sobrellevar con animosidad el rechazo continuo de personas con más miedos e inseguridades que nosotros mismos, sin duda ¡¡tremendamente complejo!!
¿Quién dijo miedo? ¿Es que no hay huevos a enfrentarse a cosas complejas? ¿Acaso somos de esos que sólo caminamos por los caminos fáciles de la vida? Tenemos miedito.. buuuu aaaaaa… uuuuuuu ¡¡NI DE COÑA!! A MAYOR COMPLEJIDAD MAYOR DIVERSIÓN Y MAYOR RECOMPENSA (en este caso espiritual).
Este tema se me escapa de las manos debido a la complejidad y múltiples variables que entraña, intentaré reducirlo forzosamente y resaltar sólo la idea que en este momento se me ocurra como más importante…
(…Mientras pienso os dejo con un anuncio publicitario…)
De vuelta de la publicidad… supongo que al margen de lo independiente que uno sea, y de las prioridades que uno tenga, podemos quizás esforzarnos en utilizar nuestras capacidades de comunicación en ayudarnos a crecer como grupo, entendiéndose como crecer casi cualquier tipo de relación humano, desde sonreir a un desconocido por la calle, hasta entablar una insulsa conversación con alguien que sólo necesita hablar, o quizás mantener un silencio cómplice con alguien que así lo desea, de alguna manera no se basa en “obligar” a hablar, con sólo ser conscientes de que existimos los unos de los otros bastaría para dar un gran primer paso, miradas gestos, hay mil maneras de comunicarse de manera no intrusiva y que remarcan el “estar” el existir, el conseguir dar a entender que estamos en caso de necesidad sería algo realmente potente en pro de mejorar el planeta.
Quizás alguien lo considere utópico, pero sin duda, el primer y posiblemente único paso está en nuestra empatía, y ahora digo yo…
Que bonito sería que rompiéramos nuestras barreras y pudiéramos tratar a los desconocidos como conocidos, a los conocidos como amigos y a los amigos como muy amigos, a los muy amigos como personas de elevada confianza y a nuestra pareja como nuestra mitad.
Posiblemente muchos penséis que eso sin duda alguna sería un agobio yo creo que con un poco de empatía sería de todo menos agobiante, pero claro ¡¡no podemos exigirle a todo el mundo que tenga empatía!!, salvo que en vez de hablar de la empatía de los demás hablemos de la nuestra, que con esa para empezar es más que suficiente ;-).
Este tema realmente es costoso (mentalmente hablando), desarrollar niveles tan elevados de empatía requiere en mi opinión de la anulación casi total de nuestros miedos e inseguridades, para entre otras cosas sobrellevar con animosidad el rechazo continuo de personas con más miedos e inseguridades que nosotros mismos, sin duda ¡¡tremendamente complejo!!
¿Quién dijo miedo? ¿Es que no hay huevos a enfrentarse a cosas complejas? ¿Acaso somos de esos que sólo caminamos por los caminos fáciles de la vida? Tenemos miedito.. buuuu aaaaaa… uuuuuuu ¡¡NI DE COÑA!! A MAYOR COMPLEJIDAD MAYOR DIVERSIÓN Y MAYOR RECOMPENSA (en este caso espiritual).
Este tema se me escapa de las manos debido a la complejidad y múltiples variables que entraña, intentaré reducirlo forzosamente y resaltar sólo la idea que en este momento se me ocurra como más importante…
(…Mientras pienso os dejo con un anuncio publicitario…)
(comienzo del espacio publicitario)
(música)Pipu… tiru hiru clasimin piru
¡El petróleo sube¡
(música) tiritu pilimu.. chin chin
¡El gimnasio es caro!
(música) tiritu… chin ta chin… pirupiru
¡Me tengo que trasladar, no tengo tiempo!
(musica) pimpumpimpum TACHAAANN
¡Usa la bicicleta, ahorrarás dinero, ganarás tiempo y SALUD!
¡USA LA BICICLETA! Hazlo por ti…
(musica) pirupiru … tirutiru
(fin del espacio publicitario)
(música)Pipu… tiru hiru clasimin piru
¡El petróleo sube¡
(música) tiritu pilimu.. chin chin
¡El gimnasio es caro!
(música) tiritu… chin ta chin… pirupiru
¡Me tengo que trasladar, no tengo tiempo!
(musica) pimpumpimpum TACHAAANN
¡Usa la bicicleta, ahorrarás dinero, ganarás tiempo y SALUD!
¡USA LA BICICLETA! Hazlo por ti…
(musica) pirupiru … tirutiru
(fin del espacio publicitario)
De vuelta de la publicidad… supongo que al margen de lo independiente que uno sea, y de las prioridades que uno tenga, podemos quizás esforzarnos en utilizar nuestras capacidades de comunicación en ayudarnos a crecer como grupo, entendiéndose como crecer casi cualquier tipo de relación humano, desde sonreir a un desconocido por la calle, hasta entablar una insulsa conversación con alguien que sólo necesita hablar, o quizás mantener un silencio cómplice con alguien que así lo desea, de alguna manera no se basa en “obligar” a hablar, con sólo ser conscientes de que existimos los unos de los otros bastaría para dar un gran primer paso, miradas gestos, hay mil maneras de comunicarse de manera no intrusiva y que remarcan el “estar” el existir, el conseguir dar a entender que estamos en caso de necesidad sería algo realmente potente en pro de mejorar el planeta.
Quizás alguien lo considere utópico, pero sin duda, el primer y posiblemente único paso está en nuestra empatía, y ahora digo yo…
¿Tan incapacitados nos consideramos? Que somos incapaces de controlar, mejorar, engrandecer, evolucionar… algo tan importante para nosotros como es la empatía.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)