Pleno verano, más de treinta grados al sol y ahora este energúmeno está en contra de lo único que me alivia de estos calurosos meses de verano.
¡Bienvenidos al artículo más impopular de la temporada! Si, no te has equivocado, he dicho NO AL AIRE ACONDICONADO ¿Por qué?, por motivos de salud, por motivos ambientales, por motivos de reducir nuestro cansancio, nuestro gasto innecesario, por motivos de ¡no estropearnos!, incluso para que haga menos calor en las ciudades.
Nuestro cuerpo es una bestia parda a la hora de adaptarse al clima, para poder sobrellevar el calor tenemos la capacidad de refrigerarnos a través del sudor, ¡¡sudar no es malo!! Al contrario es bueno, deseable y si queremos es hasta agradable, sabéis algo que si es malo, pasar de una temperatura a otra, eso es horroroso, no dejamos a nuestro cuerpo que se adapte lo estamos maltratando de manera constante en los meses de verano y por culpa del aire acondicionado, además del cansancio y el gasto de energía interna que nos causa el obligar a nuestro cuerpo a adaptarse una y otra vez a la temperatura externa que haya, si por el contrario en los meses de verano bebiéramos más agua y viviéramos con el calor, nos acostumbráramos a él e incluso ¡lo disfrutarímos! viviríamos mucho mejor, disfrutar del calor lo tenemos muy fácil, ¡somos humanos! Tan sólo hay que decirle al cerebro que es una sensación buena, me parece mentira que la mayoría decida tostarse al sol en la playa además le guste, y luego en la vida diaria no acepte estar en un lugar sin aire acondicionado ¡¿estamos TONTOS o que?! (esta pregunta es redundante jejeje)
Si sois incapaces de disfrutar del calor y del sudor como experiencia (lo siento), y simplemente deseáis huir de él, os comentaré que el aire acondicionado incrementa el calor de las ciudades, pero no me refiero a que lo incremente puntualmente, si no de manera continua, está demostrado, algunas ciudades como Phoenix California tienen verdaderos problemas al respecto; como bien sabéis el Aire Acondicionado coge el calor de una habitación y lo expulsa al exterior, eso multiplicado por la gran mayoría de edificios que hay en la ciudad, hace que puntualmente se incremente el calor del ecosistema que existe en la ciudad, y ahora viene la continuidad, debido a este incremento puntual todas las carreteras y zonas oscuras de la ciudad empiezan a almacenar calor más calor de lo normal, lo que hace que cuando se va el sol estas zonas oscuras empiezan a desprender el calor almacenado durante la tarde y parte de la noche, haciendo de los días más calurosos y conforme avanza el uso a lo largo del verano del aire acondicionado cada vez el rango se va ampliando incrementando de manera continua el calor de nuestras ciudades, creando un ambiente más caluroso que el que debía de haber.
Pero claro, el absurdo ser humano prefiere hacer oídos sordos, estropearse sus capacidades innatas, y en vez de vivir en la naturaleza, disfrutándola en todas su vertientes, la estropea, estropeándose a si mismo, y haciendo de su vida un infierno maltratando su cuerpo y culpando a los demás por ello en vez de así mismo.